A cinco días del crimen de Julián Álvarez Guardia, el joven de 29 años que murió tras recibir una puñalada en el tórax en Resistencia, la investigación intenta reconstruir qué ocurrió dentro de la vivienda donde se produjo el ataque. La principal acusada es su pareja, Victoria Cantero, de 25 años, quien permanece detenida e imputada por homicidio agravado por el vínculo.
Según trascendió, la joven habría manifestado ante los investigadores que actuó durante una pelea. «Hubo una pelea, yo me defendí y reaccioné», habría sido una de sus primeras explicaciones.
Para avanzar en el esclarecimiento del caso, el procurador general del Chaco conformó un Equipo Fiscal Especial integrado por los fiscales Ana González de Pacce y Martín Bogado, quienes concentran las distintas medidas de prueba.
La reconstrucción de la noche comenzó en el boliche Conejo Negro, donde la pareja pasó parte del sábado. Testigos aseguraron que ambos consumieron alcohol y protagonizaron varias discusiones, saliendo en distintas oportunidades al patio del local antes de regresar al interior.
Cerca de las 3 de la madrugada abandonaron el boliche y continuaron la salida en un after, del que se retiraron aproximadamente una hora después para dirigirse a la vivienda ubicada sobre la calle Donovan al 1400, en Resistencia.
La investigación busca determinar qué ocurrió dentro de la casa
A partir del ingreso a la vivienda no existen testigos presenciales y allí aparecen las mayores incógnitas del expediente. Los investigadores manejan distintas hipótesis que todavía deberán ser corroboradas mediante pericias y declaraciones.
Una de las reconstrucciones sostiene que la discusión comenzó en el dormitorio, derivó en un forcejeo y terminó cuando Cantero tomó un cuchillo y apuñaló a la víctima. Otra versión indica que ambos regresaron con comida luego de comprar hamburguesas y que el ataque ocurrió cuando Julián se encontraba sentado en el sillón.
Los testimonios incorporados hasta el momento describen una relación marcada por los celos, las peleas y las separaciones frecuentes, aunque todavía no se pudo determinar qué originó la discusión que terminó con el crimen.
Julián Álvarez Guardia fue trasladado de urgencia al Hospital Julio C. Perrando, donde fue intervenido quirúrgicamente, pero murió horas más tarde como consecuencia de un shock hipovolémico provocado por la herida de arma blanca.
Durante la inspección de la vivienda, la Policía encontró el lugar revuelto y secuestró un cuchillo tipo Tramontina con manchas compatibles con sangre, que será sometido a distintos análisis para establecer si fue el arma utilizada.
Otro elemento considerado clave es el teléfono celular de la víctima. Según consta en la causa, Cantero utilizó ese aparato para llamar a su hermano cuando pidió ayuda, ya que su propio teléfono estaba roto. El dispositivo fue entregado posteriormente a la Fiscalía y será peritado para recuperar conversaciones, llamadas, fotografías y cualquier otro registro que permita reconstruir las horas previas al hecho.
Mientras tanto, continúan las declaraciones de familiares y allegados de la pareja. También serán determinantes la autopsia, los estudios toxicológicos, las pericias sobre los teléfonos y el análisis de cámaras de seguridad, con el objetivo de establecer cómo se produjo el ataque y cuál fue la secuencia que terminó con la muerte de Julián Álvarez Guardia.
